miércoles, 10 de octubre de 2012

El olvido

La memoria tiene una serie de limitaciones que hacen posible su valor adaptativo. Algunas de esas limitaciones son de carácter bíológico y otras cognitivas. En nuestra memoria no queda permanentementa almacenado todo lo que experimentados aunque sí que queda una huella de memoria. Numerosos experimentos ( Luria, Ribot...) demuestran que no todas las impresiones crean una huella permanente sino que muchas de ellas son temporales y luego se olvidan para siempre.
Más adelante analizaremos los distintos tipos de memorias y su función, pero hoy vamos a hablar de la necesidad de olvidar.
Según un psicologo francés llamado Ribot " El olvido, salvo en ciertos casos, no es una enfermedad de la memoria , sino una condición de su salud y su vida". Sin olvido, nuestra capacidad de adaptarnos al medio sería mucho menor de lo que realmente es.
Para un funcionamiento eficaz de la memoria es imprescindible que se olviden determinadas informaciones o parte de ellas. Parte de ese olvido lo hacemos en la vida cotidiana de manera intencionada  muchas más veces de las que creemos. Otras muchas veces nos enfrentamos con frustación a no poder recordar algo aunque nos empeñemos en ello. Los psicologos actuales de la memoria  la consideran un gran sistema de almacenamiento bastante defectuoso en la recuperación. Esto significa que podemos tener mucho información memorizada pero no podemos hacer uso de ella. Para José Mº Ruiz- Vargas una de la funciones más importantes de la memoria es olvidar la información irrelevante. Resulta necesario suprimir la información antigua ( la matrícula del anterior coche, algunos números de teléfono que no utilizamos, la lista de la compra de ayer...) para poder recordar la información actual.
 Por lo tanto, no os preocupéis si no sois capaces de recuperar ciertas informaciones que no son necesarias para vuestra vida diaria. Estaréis poniendo en marcha la " ley del desuso".

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