jueves, 27 de diciembre de 2012

Niño con mal comportamiento

Hoy os voy a hablar de un niño real. Es posible que alguno de vosotros lo que voy a contar os resulte familiar.
Luis es un niño de 7 años, tiene un hermano de 14 años. El año pasado los padres de Luis se divorciaron, él se quedó a vivir con su madre y su padre se mudó a otra ciudad.Desde ese momento Luis y su hermano tienen que pasar temporadas en la otra ciudad con su padre y la familia de este.
Aunque Luis siempre había sido un niño muy inquieto, desde la separación de sus padres ha empeorado su comportamiento de una manera muy llamativa.Luis se porta especialemnte mal cuando está con la familia de su padre.
Alguno de los ejemplos de su conducta son: comer muy mal, pisar los sillones con los zapatos puestos, chillar, no dejar a los mayores hablar interrumpiendo constantemente las conversaciones haciendo llamadas de atención. Su abuela que pasa mucho tiempo con él, cada vez que el niño hace algo mal le corrige.
Una situación que se produce es la siguiente:
1- Luis pisa el sillón.
2.- Su abuela le dice: " Luis no pises el sillón".
3.- Luis vuelve a pisar el sillón y si su abuela no se ha dado cuenta, él chilla para que le preste atención y vea que está pisando el sillón.
4.- Su abuela le vuelve a pedir que no pise el sillón.
5.- Luis vuelve a pisar el sillón hasta desesperar a su abuela.
¿ Cómo se podría modificar el comportamiento de Luis? ¿ De qué forma se puede conseguir que el niño deje de realizar esa conducta?
Lo primero es saber qué es lo que más le gusta al niño. En este caso es jugar con la videoconsola.Segundo, hay que dejarle claro al niño cuales son las bases de un contrato que él debe cumplir para conseguir lo que quiere ( jugar con la videoconsola) , por último y una de las cosas más importantes es cuando él está realizando la conducta problemática no prestarle atención.
Un ejemplo de la secuencia correcta sería.
1.- Le decimos a Luis que si se porta bien, durante la tarde, está tranquilo y no pisa el sillón le dejaremos jugar con la consola un rato por la noche.
2.- Debemos asegurarnos de que lo ha entendido.
3.- Cada vez que pisa el sillón y hace llamada de atención, no debemos hacerle caso.
4.- Si realmente ha conseguido pasar la tarde portándose bien, le dejaremos jugar por la noche con la consola.

1 comentario:

  1. En ese caso, creo que el chico no jugaria nunca con la consola. Porque su compartamiento se debe a que en su casa siempre hace ese tipo de cosas. Ya que pienso que sus padres nunca se lo han corregido. Gracias.

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